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KUID

COMUNIDAD

El individualismo de la sociedad moderna nos lleva empuja a la soledad, pero nosotres buscamos formas de ayudarnos mutuamente porque así es más agradable

Los retos comunitarios son múltiples, en este panorama en el que toda actividad parece tender siempre al negocio. Encontrarse con amigues, vecines, ciudadanes… Profundizar en las relaciones, construir redes, cuidarse y disfrutar juntas… Cosas así.

El cohousing o vivir juntes puede ser el siguiente gran reto, afrontando el problema de la vivienda y fomentando la colaboración frente al individualismo.

Además de las que ya se describen específicamente en esta web, aquí se citan algunas bonitas experiencias comunitarias en las que he participado:

Mina Espazio (1997-2000)

El 3 de octubre de 1997 inauguramos en la calle Labayru de Bilbao este espacio artístico multidisciplinar alternativo. Allí nos unimos diferentes creadores de Euskal Herria de diferentes disciplinas, con un único objetivo: decir lo que sentíamos, hacer lo que sentíamos, siempre de la mano de la creación; y que todo aquel que quisiera crear y/o mostrar su trabajo tuviera un lugar para ello.

Antzerkiola Imaginarioa (1998-2003)

Compañía comunitaria de teatro creada en 1998 en Mina Espazioa. Realizábamos creaciones teatrales que nacían desde el juego, integrando en ellas las diferentes dramáticas teatrales: texto, música, espacio, iluminación, objetos, actores, danza, etc.

Solasgune (2004-2016)

Herrigune Leioa es un laboratorio de ciudadanía. Impulsa procesos colectivos de aprendizaje y vincula a los vecinos desde sus intereses y necesidades para activar iniciativas de bienestar comunitario. Durante doce años participé como organizador y educador de las actividades educativas comunitarias que conforman el programa Herrigune Leioa: Consejo de la Infancia, Banco Común de Conocimientos, Irakale, Ekintza Tailerra, Zilborhestea, Acampada Familiar de Ondiz, Marchas A Paso de Peatón, Mercado de Objetos en Desuso, etc.

Gernika Nº1 Espacio comunitario (2010)

Proyecto de investigación sobre los beneficios de la utilización de recursos artísticos en el ámbito de las comunidades de vecinos, para fomentar el conocimiento mutuo y desarrollar aspectos comunitarios de las relaciones culturales, sociales o lingüísticas.

De la comunidad de vecinos... al espacio comunitario (2012-13)

Lugar donde compartir inquietudes y propuestas para fomentar las relaciones interpersonales en un barrio.

Bizigune Zabal (2011-13)

Espacio para el crecimiento de niñas y niños gestionado por las familias en el barrio Goikoelexalde de Larrabetzu. Concebido para que los niños y niñas de entre 3 y 6 años, practicando el juego libre, desarrollen sus actividades propias y crezcan en autonomía. Este proyecto iniciado en 2009 por seis familias, fundamental aunque no ambicioso, sin educadores ni personas responsables fijas, fue pasando de mano en mano, de familia en familia, hasta que cerró sus puertas en 2020.

Laboragunea (2011-16)

En enero de 2011 abrió las puertas Laboragunea, con el objetivo de ofrecer un espacio a las personas y familias que buscan mejores condiciones para madurar y aprender.
El Labor es un lugar creado para vivir formas de relación desde y para la salud y la sostenibilidad de nuestras derivas personales y colectivas. En estos momentos de prisa e intelectualización, de exigencia y desconfianza, control e inseguridad… donde el aprendizaje casi ha dejado de ser un proceso vital para convertirse en algo ordenado, formal o uniforme, Laboragunea es un lugar en el que recordar que somos capaces de crecer más allá de lo que cualquier plan externo pueda proyectar y encontrar, cada una en nuestro lugar en la convivencia con otras.

Larrabetzuko Zine Kluba (2022-25)

Fue un proyecto muy pequeño, surgido cuando nos dimos cuenta de que en Larrabetzu había varias personas haciendo cine y que sus trabajos merecían ser exhibidos para la propia gente de nuestro pueblo. Larrabetzu tiene 2.000 habitantes y el Zineklub era algo equivalente a que unos amigos quedaran en casa de alguien para ver una película, pero a nivel municipal. Pedimos permiso al alcalde y nos cedió el salón de plenos del Ayuntamiento para realizar las proyecciones. Ahí nos reuníamos los terceros martes de cada mes unas 20-30 personas, siempre con presencia de la directora o alguna otra persona relacionada con la película, para ver juntos, charlar un rato, y luego tomar algo. Sin utilizar dinero. El regalo era el encuentro en sí: la propuesta audiovisual y compartir ese tiempo posterior.

Barikubazkariak (2020-)

res familias quedamos para comer juntas todos los viernes, alternando de casa en casa. Nos dimos cuenta de que a veces nuestros quehaceres no nos dejaban mucho margen para estar juntos a lo largo de la semana, y de esta manera sencilla garantizamos el compartir nuestros cotidianos. En 2025 también hemos empezado a hacer cortometrajes juntos, utilizando el mismo nombre.